Masa para pizza, Receta y Historia

Todos los amantes de la pizza deberían probar al menos una vez en su vida a intentar hacer masa para pizza en casa. Ya que nada te deja con más satisfacción que empezar con algo de harina y agua y acabar con uno de los mejores platos del mundo en tus manos.

Masa para pizza

Historia de la pizza

Aunque la pizza tal como la conocemos hoy en día se originó en Italia, platos similares que podrían considerarse precursores de la pizza datan de la antigüedad. Por ejemplo, en la antigua Grecia, se consumían panes planos cubiertos con hierbas, aceite de oliva y queso. Los antiguos egipcios también tenían una especie de pan plano que servían con toppings.

La versión moderna de la pizza tiene sus raíces en la región de Nápoles, en Italia, donde se desarrolló como una comida popular entre las clases trabajadoras antes de ganar fama y popularidad en todo el mundo. La pizza margarita, una de las pizzas más icónicas, fue creada en honor a la reina Margarita de Saboya durante una visita a Nápoles en 1889. El cocinero Raffaele Esposito creó esta pizza, utilizando los colores de la bandera italiana: rojo (tomate), blanco (mozzarella) y verde (albahaca).

A lo largo de los años, la pizza ha evolucionado y ha dado lugar a una amplia variedad de estilos. Solo en Italia existen 3 versiones de este icónico plato, la pizza napolitana tradicional (base fina y “cornicione” grueso), la pizza romana (con una base más crujiente) y la pizza siciliana (con una base más gruesa).

Masa para pizza casera

Por este motivo es imposible identificar una única receta de masa para pizza casera, ya que en los mismos hogares italianos cada familia tiene su propia versión y sus propias preferencias.

En esta ocasión, quiero enseñarles mi receta favorita para hacer una masa para pizza casera, pocos ingredientes y mucho amor harán de esta masa la excusa perfecta para organizar esa cena con amigos que tienen pendiente desde hace tiempo.

Ingredientes:

Procedimiento

Antes de todo, calentamos los 650ml de agua hasta que esté templada (mejor de botella).
En un cuenco o en una amasadora, mezclamos las dos harinas y unimos el agua. Empezamos a amasar y antes de que se cierre del todo la masa, unimos la sal y un hilo de aceite.
Ahora hay que amasar enérgicamente hasta que la masa resulte lisa y elástica. La ponemos en un bol untando con aceite, cubrimos con un paño y dejamos descansar por unas 2 horas o hasta que duplique su volumen.
Y listo! Solo queda estirarla (evitar el rodillo), añadir vuestros ingredientes favoritos y hornear hasta que esté dorada y crujiente. ¡A disfrutar!

Disfruta esta masa para pizza preparándola con las mejores harinas, y si el trigo no es tu mejor amigo, en nuestra selección de harinas ecológicas molidas a piedra podrás encontrar también harina de espelta, centeno, quinoa, trigo sarraceno y muchas más.